El Reino Unido se encuentra paralizado por la mayor huelga ferroviaria de los últimos 30 años

Decenas de miles de trabajadores se sumaron el martes al primer día de la mayor huelga ferroviaria de Reino Unido en 30 años, y los pasajeros se han enfrentado a un nuevo caos, mientras tanto los sindicatos como el Gobierno han prometido mantenerse firmes en el enfrentamiento salarial.

Algunos de los más de 40.000 trabajadores ferroviarios que harán huelga el martes, el jueves y el sábado se concentraron en los piquetes desde el amanecer, causando importantes trastornos en toda la red y dejando desiertas las principales estaciones. El metro de Londres también estaba cerrado en su mayor parte debido a otra huelga.

El primer ministro Boris Johnson, presionado para hacer mayores esfuerzo por ayudar a los hogares británicos que se enfrentan al impacto económico más duro de las últimas décadas, dijo que la acción industrial perjudicaría a las empresas en un momento de recuperación de la pandemia.

Los sindicatos han dicho que las huelgas ferroviarias podrían marcar el comienzo de un «verano de descontento» con profesores, médicos, trabajadores de la eliminación de residuos e incluso abogados uniéndose a las protestas, mientras el aumento de los precios de los alimentos y el combustible empuja la inflación hacia el 10%.

«El trabajador británico necesita un aumento de sueldo», dijo Mick Lynch, secretario general del sindicato de trabajadores ferroviarios, marítimos y del transporte (RMT, por sus siglas en inglés) el lunes a Sky News. «Necesitan seguridad laboral y condiciones decentes», añadió.

Durante la hora punta de la mañana, las carreteras estaban más concurridas de lo normal con coches, bicicletas y peatones. El personal del hospital dijo que algunos compañeros habían dormido en el trabajo durante la noche para mantener el servicio.

Johnson dijo a su gabinete que las huelgas eran «erróneas e innecesarias» y afirmó que su mensaje al país era que debían estar preparados para «mantener el rumbo», ya que las mejoras en la gestión de los ferrocarriles redundaban en beneficio de los ciudadanos.

Una encuesta realizada por la empresa YouGov a principios de este mes reveló que la opinión pública estaba dividida: cerca de la mitad de los encuestados se oponía a la medida y poco más de un tercio la apoyaba.

Leo Rudolph, un abogado de 36 años que acudió a su trabajo a pie, afirma que se sentirá más descontento cuanto más dure el conflicto.

«Esto no va a ser un hecho aislado, ¿verdad?», dijo a Reuters.

(Información adicional de Paul Sandle, edición de Edmund Blair, Kate Holton y Raissa Kasolowsky; traducción de Flora Gómez)

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial