A seis meses del asesinato de Eduardo Trasante

Por un 2021 sin impunidad, en el que de una vez por todas sepamos quién mató a Trasante.

Se cumplió ayer seis meses del asesinato de Eduardo Trasante, un crimen mafioso casi sin precedentes en nuestra historia. Un crimen de una gravedad institucional importantísima, pero fundamentalmente de una connotación tremenda en cuanto a lo que significó y significa el Edu para esta ciudad: aún cuesta creerlo, pero estamos llevando en alto la foto de quien llevaba la foto. Peleando por justicia para quien todos los días luchaba por justicia.

Casi como una trágica ironía, este enero se cumple también un año de la convocatoria con la que iniciamos el 2020, donde llamábamos a trabar un acuerdo plural, sin mezquindades, por la paz en Rosario, bajo el lema de “Mafias o democracia”.

Por entonces una saga de homicidios tan cuantiosos como los propios días del mes de enero, que incluyó el atentado al casino, mostraba a una minoría mafiosa y extorsiva desbocada, pretendiendo imponer su poder de fuego y predicamento territorial, a lo que había que oponerle, sin especulaciones, la articulación de una mayoría democrática. Hacíamos particular énfasis en un elemento: si seguimos impávidos ante el crecimiento del umbral de tolerancia y naturalización de la violencia en nuestra ciudad, un día nos daremos cuenta que ya es demasiado tarde.

Nadie podía entonces imaginar lo que pasaría con el Edu, el incremento descomunal en la tasa de homicidios, la aparición de cuerpos descuartizados, en fin: los niveles de acostumbramiento a convivir con estadísticas y prácticas criminales verdaderamente horrorosas.

Hoy, a seis meses del asesinato de Eduardo, a un año de aquella convocatoria, es evidente que no pudo cristalizarse ningún acuerdo plural, sino que, por el contrario, las mezquindades y confrontaciones altisonantes han primado. Contra toda lógica, contrariando aún los propios hechos que vivimos cotidianamente, no se ha logrado entender que esto no lo va a resolver simplemente un gobernador, un intendente, o un ministro. Esto lo resolvemos entre todos, o no lo resuelve nadie.

Algo importantísimo para empezar a resolverlo, es que no haya impunidad. Y nosotros y nosotras nos comprometemos a nunca dejar de pelear por eso. No nos vamos a cansar ni nos van a callar. Porque seguimos convencidos, y más que nunca, que esto es mafias o democracia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial