España sufre la mayor nevada en 60 años

El último zarpazo del temporal mantiene a 14 provincias en alerta por nieve. Este domingo seguirá nevando en la zona central de Aragón e interior sur de Cataluña, así como en Navarra, La Rioja, interior del País Vasco y Cantabria.

Después de la peor nevada en medio siglo en Madrid y en amplias zonas del centro y del este peninsular como consecuencia de Filomena, este domingo comienzan a bajar los termómetros, con temperaturas siberianas a partir del lunes.

Este nuevo zarpazo del invierno llega a una capital paralizada y con algunas zonas en estado calamitoso, que tardará días en volver a normalidad. El Ayuntamiento incluso estudia solicitar la declaración de zona catastrófica, ha dicho este domingo el alcalde, José Luis Martínez-Almeida.

Calles cortadas por árboles caídos y casi todas las vías, principales y secundarias, anegadas por una nieve que se convertirá en hielo salvo que un volcado masivo de sal lo impida, hospitales medio aislados y servicios de socorro a los que les resulta muy difícil moverse.

Este el panorama que se abre a partir de ahora, cuando empieza una inusual y muy adversa ola de frío durante la que se puede batir la temperatura más baja jamás registrada en la capital sin que las autoridades regionales o municipales hayan trazado un plan preciso de actuación más allá de dejar encendida la calefacción en los centros educativos.

El dispositivo para enfrentarse a la nevada ya fue improvisado, con pocas quitanieves y bomberos reclutados a última hora.

Aunque lo peor ha pasado y en Madrid el infierno cesó el sábado por la tarde, tras 30 horas de azote ininterrumpido, aún queda por delante un día complicado antes de que las nieves caídas a espuertas den paso al frío extremo. La borrasca Filomena, causante de la situación junto a una masa de aire frío instalada en la Península desde hace semanas, aún dejará más nieve este domingo, sobre todo en el este y norte del país, antes de alejarse por el Mediterráneo.

Esta madrugada ha seguido nevando en la zona central de Aragón e interior sur de Cataluña, así como en Navarra, La Rioja, interior del País Vasco y Cantabria, donde se esperaba que se acumularan de cinco a 10 centímetros más. “En el sur de Cataluña, interior de Castellón, Bajo Aragón de Teruel y ribera del Ebro zaragozana se puede llegar a más de 20 en 24 horas”, detalla Rubén Del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de meteorología (Aemet).

A lo largo del día se producirán chubascos localmente fuertes en el extremo sur peninsular, con posibles nevadas en el sur de Badajoz y norte de Huelva a tan solo 300 o 500 metros. Hasta cuatro provincias, Teruel, Zaragoza, Tarragona y Castellón, han pasado la noche en alerta roja o máxima, unos avisos arrastrados del sábado y que han concluido a las seis de la mañana. Ahora solo queda Teruel, que estará en rojo hasta las diez. Otras tres provincias están en alerta naranja, el segundo de una escala de tres, donde aún se pueden acumular 10 centímetros de nieve más. Se trata de Zaragoza, Tarragona y Castellón. Y 10 más tienen aviso amarillo, el mínimo ―Asturias, Cantabria, Huelva, Sevilla, Badajoz, La Rioja, Huesca, Lleida, Girona y Barcelona― por acumulaciones de dos a 12 centímetros. En total, 14 provincias con avisos de distinto nivel por la nieve, de las 36 que llegó a haber en el pico del temporal.

Filomena será historia este domingo, pero situación meteorológica seguirá siendo grave. Tras la nevada del siglo, vendrá una ola de frío con mínimas por debajo de -10 grados en amplias zonas del interior, especialmente en la zona centro y la meseta sur. Las intensas heladas nocturnas y un ambiente diurno muy frío favorecerán la persistencia de la capa de nieve (o hielo) en muchas zonas durante toda la semana, avisa el portavoz de Aemet. En Valladolid, Palencia, Burgos, Soria, Salamanca, Teruel, Cuenca, Albacete o Toledo, los termómetros rondarán los -10 ºC, mientras que en la capital se puede llegar a bajar de dicha cota, “algo realmente inédito que solo ha ocurrido en una ocasión en los últimos 100 años”, señala el meteorólogo. Este domingo, las últimas previsiones lo dejan en -8 ºC. Al final, “todo dependerá de la cantidad de nieve que quede en el suelo, un factor fundamental para el enfriamiento nocturno”, matiza Del Campo.

El temporal causó cuatro muertos hasta el sábado y dejó una capital colapsada: ningún vuelo o tren sale ni llega. El aeropuerto de Barajas, cerrado desde las nueve de la noche del viernes, no volverá a estar operativo al menos hasta esta tarde. Anoche, explican fuentes de Aena, se despejaron dos de las cuatro pistas ―el mínimo necesario― y de madrugada, la UME ha ayudado a despejar el estacionamiento de aeronaves. “Si el tiempo no empeora y las labores de limpieza avanzan a buen ritmo, la intención es que los aviones desviados el sábado vuelvan para poder operar a partir del lunes”, añaden las fuentes. El sábado había 400 vuelos previstos, de los que se cancelaron 381 y se desviaron el resto. Este domingo, había unas 283 operaciones y se han anulado ya 100. En los terminales 1 y 4 quedan unos 600 pasajeros varados.

Hoy continúan suspendidos todos los trenes de larga y media distancia de y hacia Madrid. Tampoco están operativas las conexiones transversales del norte y sur con Cataluña y Levante. El único corredor que sigue funcionando es el Mediterráneo. El Cercanías de Madrid seguirá interrumpido al menos hasta el mediodía. “La prioridad es poner en marcha los ejes Escorial Aranjuez y Alcalá / Guadalajara y paulatinamente el resto”, indica Transportes. El metro se ha convertido en el único medio de transporte para los cinco millones de habitantes de la capital y su área metropolitana.

En medio del caos, los servicios de Emergencias asistieron el sábado siete partos en la región, uno en un coche. Es +niña y se llama Clara. La Policía Municipal de Madrid tuvo que intervenir en la plaza de Callao y en la Gran Vía para evitar guerras de bolas de nieve que habían proliferado durante toda la jornada. En una de ellas, participaron hasta 70 personas, que querían al vídeo que el viernes triunfó en redes sociales. A quien le importa, de Alaska, o La Macarena, de Los del Río, sonaron en una Puerta del Sol cubierta de nieve, a la que acudieron cientos de ciudadanos a bailar la conga, a pesar de que se había pedido que la población permaneciera en sus casas.

Tan grave es la situación en Madrid que la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, ha pedido a los ciudadanos que cojan la pala. “Desde la Comunidad se solicita la colaboración ciudadana para contribuir a la vuelta a la normalidad. Para ello, siempre extremando las precauciones y la seguridad, se conmina a liberar de nieve y hielo los accesos a portales y viviendas. Se recomienda también permanecer en el domicilio, no utilizar el vehículo particular, y en caso de ser necesario, con cadenas”, reza un mensaje enviado a los medios para su difusión. El vicepresidente, Ignacio Aguado, ha publicado incluso un vídeo pala en mano. Es la “la segunda fase de la vuelta a la normalidad”.

Hasta 1.500 personas tuvieron que ser rescatadas de sus coches solo en Madrid y esta mañana la situación en las carreras es aún peor que el sábado: a las diez, 716 vías estaban afectadas por nieve, de las que estaban cortadas 165, tres de ellas de la red principal ―C25 en Girona, TO 22 en Mocejon (Toledo) en Badajoz la A66―. De la red principal, se necesitan cadenas en una vía en Teruel, dos en Zaragoza y todas las de Madrid. En la red secundaria, se requieren en más de 400.

Mientras trata de despejar las vías, el Gobierno prepara convoyes guiados para evacuar a los camiones con mercancías esenciales desde áreas seguras donde permanecen a resguardo para evitar problemas de abastecimiento. Solo en Guadalajara hay 900 camiones parados a la espera de que se les permita circular, 100 en Segovia y 157 en Arévalo (Ávila). Unos 20.000 camiones que cruzan Cataluña al día están pendientes de que la Generalitat los autorice a moverse. Los cerca de 300 camiones que el sábado permanecían embolsados en áreas de servicio de Valencia se encuentran ya en ruta, según la Delegación del Gobierno. En la A-23, sentido Teruel, también en la provincia de Castellón, permanecen otros 175 vehículos articulados embolsados en el polígono La Esperanza de Segorbe y 30 camiones más en la localidad de Altura.

Con información de Cristina Vázquez, Manuel Viejo, Luis de Vega, José Marcos, Nacho Sánchez, Miguel González, Óscar López Fonseca y Patricia Ortega Dolz.

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