DENGUE: Una epidemia escondida

Debido a la cantidad de casos que ocurren anualmente en la región de las Américas es considerado uno de los mayores problemas de Salud Pública

El dengue es una enfermedad de causa infecciosa de evolución aguda que es producida por un virus y transmitida por mosquitos del género Aedes aegypti. La presentación clínica puede variar desde una afección con muy pocos síntomas, un cuadro febril indiferenciado hasta un cuadro grave que se conoce con el nombre de dengue hemorrágico o grave.

Debido a la cantidad de casos que ocurren anualmente en la región de las Américas es considerado uno de los mayores problemas de Salud Pública, obviamente superado en la actualidad por la pandemia de COVID. Es importante señalar que el mosquito transmisor de  la enfermedad fue introducido a través del comercio marítimo, en los siglos pasados.

Habiéndose adaptado al domicilio y peridomicilio humano puede encontrarse en contacto íntimo con el hombre. La magnitud de la epidemia de dengue a nivel mundial está estrechamente relacionada con las condiciones que favorecen la sobrevida del mosquito. Las estimaciones calculan que aproximadamente se infectan anualmente unas 80 millones de personas.

El virus dengue presenta 4 serotipos, lo que explica la importancia de la reinfección por un serotipo distinto al del episodio previo, ya que esta situación puede condicionar la aparición de la forma grave o hemorrágica.

Nuestro país se ha visto afectado en los últimos años de brotes significativos. En este sentido, si bien la pandemia de COVID ocultó en parte la situación epidémica que durante los primeros meses del año se produjo en varias regiones del país, los datos epidemiológicos muestran la cantidad de casos que se han producido.

Los datos demuestran que en nuestro país que la notificación de casos de enfermedades transmitidas por mosquitos, particularmente dengue, es más de 6 veces superior en el corriente año comparada con la registrada en los años precedentes. La circulación de distintos serotipos, marca la situación crítica que puede representar que el mismo individuo sea infectado por un serotipo  distinto al del episodio previo. Según los datos oficiales circulan los serotipos DEN 1 y DEN 4, representando los principales serotipos detectados, siendo bajo el porcentaje de circulación de DEN 2.

A nivel del país se han notificado más de 52.000 casos sospechosos, de los cuales aproximadamente la mitad ha sido confirmada.

Por este motivo si bien la pandemia del COVID acaparó todos los titulares y preocupación mundial por todas las consecuencias a nivel de la salud y económicas, el dengue debe ser considerada una enfermedad que no está exenta de complicaciones, algunas de ellas de gravedad.

Debido a que esta afección no tiene hasta el momento  un tratamiento específico ni una vacuna específica, la prevención se basa en el control del mosquito transmisor, con el fin de reducir el riesgo de exposición de la población. Este control debe incluir principalmente el saneamiento ambiental con una activa participación de la comunidad, considerando particularmente los hábitos domiciliarios del mosquito. Estas medidas deben basarse en la eliminación de desechos, recipientes, neumáticos, control de tanques y todo lugar en el que pueda existir agua estancada que sirve de criadero de los mosquitos.

Es fundamental tener presente que esta afección ya presenta características endémicas en nuestra región y en nuestro país en particular, razón por la cual se debe insistir en la educación para la salud y promover todas las medidas  tendientes a que esta situación a veces subestimada no determine  nuevos episodios de brotes epidémicos, a veces escondidos  por otras situaciones epidémicas.

Dr. Gerardo Laube

*Médico infectólogo Hospital Muñiz – Docente de la Universidad Abierta Interamericana

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