La provincia de Santa Fe presentó en Buenos Aires su iniciativa de etiquetado de viviendas de acuerdo a su eficiencia energética

A MEDIADOS DE 2017 ROSARIO CONTARÁ CON 500 RESIDENCIAS CERTIFICADAS. “LO QUE QUEREMOS DE ESTE SISTEMA ES QUE LO ADOPTE EL MERCADO. ES DECIR, QUE QUIEN VAYA A ALQUILAR UN DEPARTAMENTO, QUIEN VAYA A COMPRAR UNA VIVIENDA, PIDA EL CERTIFICADO”.

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La provincia de Santa Fe presentó este jueves en la ciudad de Buenos Aires, el proyecto de etiquetado de viviendas de acuerdo a su eficiente energética y que a mediados del año próximo espera contar con 500 residencias certificadas en Rosario.

“Queremos contar con un instrumento de decisión para las operaciones del mercado inmobiliario. Queremos una forma de etiquetar, de clasificar, de catalogar un inmueble en función de qué tan eficiente es a nivel de su consumo energético”, explicó el asesor técnico de la Secretaría de Estado de la Energía de la provincia, Roque Stagnitta.

En marzo de 2017 se va a iniciar la primera experiencia de prueba piloto de certificación de viviendas en Rosario para validar el procedimiento que se está generando en la mesa de trabajo y ajustar el sistema.

“Queremos lograr 500 certificaciones desde marzo a junio, para esto hemos abierto una convocatoria para que la gente postule sus viviendas en función de la tipología. Queremos cubrir el mayor rango, que no se nos escape ninguna tipología para tener cubierta todos los tipos de vivienda de la ciudad de Rosario”, comentó Stagnitta.

De esta iniciativa, participan los cuatro colegios con incumbencia en la materia: el Colegio de Arquitectos, el Colegio de Ingenieros Civiles, el Colegio de Ingenieros Especialistas y el Colegio de Técnicos y Maestros Mayores de Obra, quienes ya vienen trabajando y aportarán 20 profesionales para realizar el primer curso de formación de certificadores y quienes serán los encargados en los primeros tres meses del 2017 de hacer las 500 certificaciones.

Santa Fe expuso así en Buenos Aires este novedoso sistema de certificación de casas en la Primera Jornada Nacional de Eficiencia Energética convocada por el Ministerio de Energía y Minería de la Nación, a través de la Subsecretaría de Ahorro y Eficiencia Energética.

El especialista explicó que Santa Fe, a través de la Secretaría de Energía a cargo de Verónica Geese, integra una mesa de trabajo junto con el instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti), la Comisión nacional de Energía Atómica, y el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (Iram) para dar forma a esta primera experiencia en la Argentina.

“Tenemos el desafío de desarrollar un instrumento que tenga tres características: En primer lugar, que sea técnicamente sólido; que sea legalmente reconocido e institucionalizado; y en tercer lugar, y lo más importante, fácilmente adoptable por el mercado”, sostuvo Stagnitta.

“Cuando decimos que debe ser técnicamente sólido -continuó- estamos pretendiendo un indicador para calificar una vivienda en función del consumo estimado de energía primaria por metro cuadrado por año. Para los usos que habitualmente se estandarizan, que son los usos de calefacción en invierno, refrigeración en verano, producción de agua caliente sanitaria e iluminación”, explicó el asesor.

DISEÑO

El profesional explicó que se trabaja para diseñar “un procedimiento escrito, claro, transparente y con trazabilidad, es decir que cualquier técnico pueda ver cómo son los procesos para llegar al indicador de eficiencia energética y también dejar muy establecido a priori cuáles son estas instancias e hipótesis de cálculo en las cuales se fundamenta este procedimiento”.

“Cuando decimos que sea reconocible e institucionalizado, queremos una normativa de alto rango que instituya este instrumento, que va a ser expedido por alguna autoridad de aplicación, que sea tramitado por un profesional matriculado específicamente habilitado, y, fundamentalmente, que exista un registro de este certificado junto al registro de la propiedad inmueble”, sostuvo.

Stagnitta aclaró que “el tercer punto, y el más complicado es el único que garantiza el éxito, que es lograr un instrumento que adopte el mercado. Para eso necesitamos que este instrumento esté respaldado por instituciones fuertes y serias”.

Para el asesor de la Secretaría de Energía “el objetivo es cuantificar, empezar a medir, empezar a poner blanco sobre negro, el consumo de energía primaria estimado que tendría un inmueble para satisfacer las 4 necesidades mencionadas por metro cuadrado por año. Esto quedaría expresado en un índice que sería el índice de prestaciones energéticas que se va a medir en kilowats de energía primaria por metro cuadrado por año”.

“Lo primero que queremos de este sistema es que lo adopte el mercado. Es decir, que quien vaya a alquilar un departamento, quien vaya a comprar una vivienda, pida el certificado”, sostuvo Stagnitta quien al finalizar su exposición contestó las preguntas del auditorio interesado en esta original propuesta.

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